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Cultura Celta, misticismo de una civilización guerrera

¿Qué te parece si viajamos al pasado? Detallemos algunos datos de una civilización guerrera compuesta por pueblos que habitaban los territorios de lo que hoy conocemos como Bélgica, Irlanda, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Holanda, Suiza, algunas regiones de España y el norte de Italia. Esta cultura tuvo especial auge durante la edad del Hierro y hasta alrededor del año 50 después de Cristo. Sí, hablamos de la mítica y luchadora cultura Celta.

Los principales pueblos Celtas fueron galos, helvecios, bretones y celtíberos, estos pueblos luchaban entre ellos y los dirigía un jefe tribal. Habitaban las regiones altas donde construían edificaciones sencillas, pequeñas y de diseño circular; actualmente se pueden observar en Galicia algunas de estas fortificaciones, llamadas castros. La zona principal de estas aldeas era el mercado, y muy cerca erigían sus granjas.

Algunas costumbres Celtas

  • Los Celtas eran buenos agricultores y ganaderos, por eso estas eran sus principales habilidades económicas. También eran excelentes artesanos y fabricantes de objetos de hierro, sobre todo armas para la guerra.
  • Los jefes Celtas eran guerreros por excelencia, sanguinarios, peligrosos y también expertos jinetes; en detrimento, no tenían estrategias militares. Su poder para gobernar se medía por las batallas ganadas y el número de seguidores que sumaban a su favor. Los jefes celtas acostumbraban repartir los botines obtenidos durante sus victorias y conquistas entre quienes le apoyaban.
  • Las mujeres Celtas eran muy hábiles en las artes de batalla, algunas llegaron a dirigir tribus. Cuando se casaban obtenían derecho sobre los bienes matrimoniales.
  • La vestimenta Celta estaba elaborada principalmente con lana en colores rojos, amarillos y azules, con diseños a cuadros y rayas. La vestimenta dejaba saber el estatus social de quien la llevara; por ejemplo, los nobles usaban seda dorada y adornos bordados; igualmente, los mantos de lana que usaban dejaba ver la posición social del individuo por el largo y volumen de su confección.
  • Hombres y mujeres Celtas se adornaban con joyas, pulseras, broches y otros accesorios que elaboraban con bronce y oro.
  • El comercio Celta era muy próspero, pues comerciaban con Roma. Los celtas les proveían materia prima y esclavos a cambio de objetos y bienes de lujo que los jefes tribales celtas daban a quienes le apoyaban, para mantener su liderazgo.

Algunas características de la cultura Celta

  • El periodo celta llamado Hallstatt, en referencia a un pueblo austriaco, va desde el año 800 al 500 antes de Cristo. Durante esta época desarrollaron el uso eficaz del hierro y del comercio. Luego emerge en Suiza el segundo auge de la cultura Celta, conocido como La Téne, del año 500 a. C. al 50 después de Cristo. En este período perfeccionaron sus habilidades, trabajando el hierro en sus herramientas, y comienzan un estilo propio que hoy se conoce como céltico.
  • Los Celtas no tenían tradición escrita; sin embargo, su tradición oral se mantenía viva de generación en generación gracias a los Bardos. Los bardos eran poetas, narradores de historias, compositores y músicos, que se educaban por muchos años para memorizar poemas, leyendas e historias. Eran muy respetados, pues podían afectar con su oficio la reputación de jefes tribales y guerreros.
  • El calendario Celta se basaba en la agricultura, y también el origen de sus fiestas. El 1 de noviembre era especial para los Celtas, pues creían que ese día los espíritus de los muertos vagaban libres. Hoy la influencia religiosa y las tradiciones celtas siguen presentes, ya que muchos celebran la misma tradición con el nombre de fiesta de todos los santos o halloween.
  • El arte Celta, al elaborar herramientas y joyas, tiene un estilo muy distinguido, con diseños de líneas curvas y entrelazadas, figuras geométricas, abstractas y  motivos naturales que son parte de la influencia que nos han legado. Uno de los maravillosos monumentos que los mantiene presente en España son los Toros de Guisando, esculpido en granito.