Buscar

Tuitearte

Blog de historia del arte

Napoleón Cruzando los Alpes de David

También conocido como “Napoleón en el paso de San Bernardo”, esta obra de la que he tenido ocasión de contemplar tres de las cinco versiones que existen de la misma es, junto a los retratos ecuestres de Velázquez, una de las obras maestras del retrato ecuestre de toda la historia del arte universal.

Este retrato es un claro ejemplo de las obras que Napoleón encargó a David para engrandecer su figura, como ya lo viéramos en la coronación del emperador. Seguir leyendo “Napoleón Cruzando los Alpes de David”

Condenada por la Inquisición de Eugenio Lucas

Esta obra de Eugenio lucas es una de las que hizo con este tema.

Se trata de un tema recurrente en la época: los condenados por la inquisición sometidos al escarnio público exponiéndolos por las calles y plazas para que fueran objeto de burla y desprecio por parte de los ciudadanos. Seguir leyendo “Condenada por la Inquisición de Eugenio Lucas”

El éxtasis de Santa Teresa de Bernini

El grupo escultórico que conforma esta obra es una de las obras más importantes de Bernini y una obra capital de la escultura Barroca en Italia por conseguir el máximo efecto de teatralidad en la conjunción de pintura, escultura y arquitectura al servicio de un mensaje único.

Esta obra fue encargada a Bernini por el cardenal Federico Cornaro en 1647 para una capilla funeraria familiar en la iglesia de Santa María della Vittoria, en Roma. Seguir leyendo “El éxtasis de Santa Teresa de Bernini”

Alegoría de Virgilio de Simone Martini

Esta obra del artista italiano Simone Martini y que puede verse en la Biblioteca Ambrosiana de Milán no es su mejor obra, ni tampoco la más conocida.

Se trata de un raro ejemplo de su producción artística en la que nos demuestra su capacidad técnica para ilustrar un códice, el Codex Virgilianus, que hizo por encargo de Petrarca. Seguir leyendo “Alegoría de Virgilio de Simone Martini”

Lamentación por la muerte de Cristo de Giotto

llanto por la muerte de cristo
Giotto. 1306. Pintura al fresco. Capilla Scrovegni | Fotografía: wikimmedia commons

Esta pintura del genio italiano del Trecento, Giotto, es una de las escenas del programa iconográfico que el artista pintó para el interior de la capilla de los Scrovegni de Padua.

Realizada al fresco entre 1305 y 1306 ocupa la parte central de la pared izquierda de la capilla.

La obra sirve para ilustrar en las paredes de la iglesia el Evangelio según san Juan, 19, 38-42: “ Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió. Fueron, pues, y retiraron su cuerpo. Fue también Nicodemo – aquel que anteriormente había ido a verle de noche – con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús”

La escena se desarrolla con una composición que se articula alrededor del cuerpo de Cristo muerto descendido de la cruz y colocado en posición yacente, en el suelo y sostenido por su madre y las mujeres que lo “encierran” en un círculo formado por el volumen de los cuerpos y que ayuda a incrementar la sensación espacial de la escena inferior.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js //

Representa una escena en la que el verdadero protagonista es el dolor. Dolor en torno al cuerpo desnudo de Jesús expresado por las personas que lloran su muerte, e incluso por los ángeles del cielo, que también muestran su duelo por la muerte del mesías.

Esta expresión exajerada del dolor es lo que hace del cuadro un ejemplo excepcional por el naturalismo con el que representa esos rostros dolientes y el sufrimiento de las figuras, anticipando un cierto naturalismo y realismo que sitúa a las figuras de Giotto en la modernidad de la pintura de finales de la edad media.

Giotto individualiza a los personajes mostrando diferentes gestos de dolor y posturas, como la de María Magdalena, que sentada en el suelo coge por los pies al muerto.

La composición se enmarca en un paisaje árido con montañas rocosas que incrementan la sensación de desolación de la escena.

Dentro de todas las escenas que pintó Giotto en esta capilla esta es la única que tiene este tono, lo que para muchos estudiosos ayuda aún más a incrementar la sensación de sufrimiento de las figuras que forman parte de esta escena.

La capilla Scrovegni de Padua fue construida en el centro del antiguo anfiteatro de la ciudad en la que numerosos cristianos fueron martirizados. En su interior contamos 38 escenas pintadas por el artista del trecento.

En estas pinturas Giotto rompe definitivamente con la estética “bizantinizante” de la pintura italiana precedente, incluida la de su maestro Cimabue, aunque mantiene elementos heredados de esta pintura, como es su dibujo es firme con contorno y formas perfectamente delimitados y da prioridad a la representación de la figura humana, que pinta macizas y con un sentido plástico y volumétrico de la misma.

La Maison Carrée en Nimes

Templo romano de NimesTambién conocida como “la casa cuadrada” por su traducción al espaol, la Maison Carrée es un templo romano catalogado como corintio y hemiperíptero, que está construido sobre un podio con escalera que da acceso a la única nave de la cella del templo.

Situado en la ciudad francesa de Nimes su planta rectangular mide 26 metros de largo y 15 de ancho con una altura total de 17 metros.

Lo que hace a esta obra excepcional es el hecho de estar construido sobre un podio de paredes verticales y ser pseudoperíptero, es decir, que las columnas que rodean la cella (espacio interior donde se rendía culto al dios del templo) no están exentas, sino que se integran dentro del muro de la propia estancia.

Sus seis columnas del pórtico principal (hexástilo) y que nos encontramos al subir las escaleras, son muy esbeltas y proporcionadas.

Su buen estado de conservación se debe a la ocupación sistemática que sufrió el edificio durante la edad media y moderna, siendo utilizado como iglesia, Ayuntamiento, archivo, museo de la ciudad de Nimes etc. Hoy es sala de exposiciones y Monumento Nacional de Francia.

La Maison Carrée debe su fama a ser considerado por los estudiosos como el paradigma de modelo de templo romano. Los templos romanos estaban claramente inspirados en las construcciones griegas de época clásica y helenística.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js //

La anécdota es que a pesar de ser mas recientes, de época griega se conservan numerosos ejemplos, mientras que tempos de origen romano conservado hasta la actualidad han sido muchos menos.

Fue construido sobre el antiguo foro de la ciudad entre los años 16 y 12 a.c. por orden de Marco Agripa en la época del fin de la Roma Republicana. El templo está dedicado a los nietos de Augusto, Lucio y Cayo, tal como rezaba una inscripción en bronce que no se ha conservado hasta nuestros días.

Sabemos que el frontón estaba decorado, aunque no se ha conservado nada de dicha decoración escultórica y que seguro contribuiría a mejorar el aspecto del mismo. Si que se conserva decoración vegetal, como hojas de acanto en el friso que recorre el edificio, capiteles corintios o decoraciones forales en las cornisas.

Hermes con Dionisos niño de Praxiteles

Hermes de Olimpia
Praxiteles. Siglo IV. Museo de Olimpia | Fotografía: Wikimmedia Commons

También conocido como el Hermes de Olimpia, por encontrarse en el museo de Olimpia, es un grupo escultórico del siglo IV a.c. atribuido al artista Praxiteles.

Los estudiosos han señalado ciertos aspectos formales que diferencian esta escultura del artista de otras suyas más famosas, y que han llevado a muchos a apuntar que quizá esta atribución es errónea y que estaríamos ante una escultura algo más reciente, de época helenística, por tener una anatomía, una composición y un realismo en las expresiones y las figuras que lo alejan de la idealización que caracterizó a la estatuaria griega del periodo clásico.

Frente a estas teorías otros se decantan por atribuir esta obra a la época final de la producción del artista.

Más allá de debates historiográficos y atribuciones, lo cierto es que nos encontramos ante una de las esculturas más logradas y de mayor belleza de la producción escultórica griega.

Fue encontrada entre las ruinas del templo de Hera durante unas excavaciones realizadas por un equipo alemán. El equipo dirigido por Ernst Curtius lo buscó allí donde el historiador y geógrafo Griego Pausanias dejó escrito que la vió durante uno de sus viajes en el siglo II a.c. y que describió en su obra “descripción de Grecia, V, 17, 3W [«las que he enumerado son de marfil y oro, y algún tiempo después ofrendaron otras en el Hereon: un Hermes de piedra que lleva a Dioniso niño y es obra de Praxíteles»].

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js //

Escultura del periodo clásico de praxitelesLa obra fue esculpida en mármol de Mármol de Paros y representa al dios griego Hermes apoyado en el tronco de un árbol y sosteniendo al niño dionisos (dios del vino) con el brazo izquierdo.

Por la composición y la forma en que se relacionan las figuras se la compara con la obra de Cefisodoto el Viejo, “Irene portando a Pluto”, que puede contemplarse en la Gliptoteca de Múnich y que por sus similitudes pudo servir a Praxiteles de inspiración.

El grupo escultórico se caracteriza por el naturalismo y realismo de la anatomía de las figuras en lo que es un despliegue de virtuosismo técnico al alcance de uno de los mejores escultores de la grecia clásica.

La característica curva praxiteliana que perfila el lateral del cuerpo del personaje principal está presente en Hermes. Esta curva es una de las características formales más evidentes del artista y que consigue representando al hombre apoyando el peso del cuerpo en una de las dos piernas (contraposto), quedando la otra más libre y que genera una gran tensión y movimiento en la representación de las figuras humanas.

El pie derecho de Hermes, calzando unas sandalias, está unido a un trozo de zócalo. La cadera del mismo personaje se une al tronco del árbol mediante un puente.

En detalles como las sandalias o el cabello se han conservado restos de la policromía o la preparación de la superficie para aplicar joyas, piedras preciosas o incluso oro, que sabemos que completaban la decoración de la obra y que no se han conservado hasta nuestros días.

Otro elemento característico es el pulimentado de la superficie de la obra, recurso con el que crea una sutil transición entre las zonas de luz y sombra. Este pulimentado no se aprecia en la espalda que tiene marcas de los golpes del cincel.

El hecho de que Dionisos aparezca junto a Hermes viene de la mitología, en la que nos cuenta que Zeus da la custodia de Dionisos a Hermes para protegerlo de Hera. Este lo llevó al país de Nisa, donde fue criado y educado por las ninfas.

Ventana abierta, Niza, de Raoul Dufy

Open Window, Nice
Raoul Dufy. 1928 Óleo sobre lienzo. 65 x 53 cm. The Art Institute of Chicago | Fotografía: Galería de Flickr de Irina

La semana pasada tuve la oportunidad de visitar la exposición que ha dedicado el museo Thyssen Bornemisza al pintor de origen francés, Raoul Dufy.

Esta muestra, que cierra sus puertas el próximo domingo 17 de mayo, recoge una serie de obras que redescubren la faceta más intimista del pintor. También incluye los interesantes dibujos preparatorios para el Bestiario de Apollinaire, una de sus obras gráficas más reconocidas y valoradas.

Raoul Dufy fue un artista que se formó en el ambiente bohemio del Montmarte de finales del siglo XIX, en plena ebullición artística con la irrupción de las vanguardias posteriores al impresionismo.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js //

En sus primeras etapas, la obra de Dufy tenía influencia de los pintores impresionistas como Boudin o Camile Pisarro, hasta que visitó el salón de Otoño de 1905 y la obra de Matisse “Lujo, calma, voluptuosidad”, que le llevaron a inclinarse por la estética y presupuestos de la pintura fauvista. Su pintura se hizo más alegre y colorista, con una iluminación muy brillante.

Dufy utilizó el contraste de colores para definir espacios, alejandose de la perspectiva lineal o geométrica. De esta manera consigue dar la sensación de ser una creación espontánea en la que el color predomina claramente sobre el dibujo.

Esta obra representa una vista de la costa azul francesa, motivo recurrente en su obra y en la de Matisse, en la que vemos claramente los rasgos de su pintura fauvista, aunque también nos deja patente su gusto por el decorativismo y la fantasía que le sirvió para trabajar en el diseño textil y posteriormente en la decoración cerámica.

En el interior de la habitación vemos muebles de diferentes y contrastados colores (azules junto a verdes, rojos junto a amarillos, etc.), aunque la verdadera protagonista es la vista del mar que se aprecia por la ventana, cuyo reflejo podemos apreciar en el espejo del armario situado a la derecha. Un reflejo al que parece faltarle la luz del exterior encima de la barandilla y que no hace sino demostrar el alejamiento de la voluntad del artista de hacer una representación fiel del espacio, tal y como demuestra la posición de la mesa cuyas patas dibuja siguiendo una perspectiva diferente a la del tablero, que vemos como si de una vista aérea se tratara.

Una interesante exposición para descubrir a un artista al que le costó cierto tiempo alcanzar la fama en su época pero que es cada día mejor valorado por la singularidad de su estilo y su pintura, difícil de encasillar en uno u otro movimiento artístico.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑