Buscar

Tuitearte

Blog de historia del arte

Etiqueta

Grabado

El Quijote ilustrado por Gustave Doré

Hoy es el cuarto aniversario de nuestro blog de arte. Cuatro años en los que no hemos dejado de crecer en visitantes y en los que hemos alacnzado niveles de visitas a nuestras páginas que no hubiéramos imaginado cuando publicamos la primera píldora el 2 de mayo de 2012.

A todos los que habéis venido a visitarnos en algún momento, nuestro más sincero agradecimiento por haberos acercado a esta página a conocer nuestra visión del arte. Seguir leyendo “El Quijote ilustrado por Gustave Doré”

El enigma de Gustave Doré

Esta obra de Gustave Doré es uno de esos cuadros no demasiado conocidos y sorprendentes que tuvimos la suerte de descubrir casi por casualidad durante nuestra visita al Museo de Orsay.

Nunca veréis mucha gente apelotonada para ver esta obra, como si ocurre con otras de este museo. Sin embargo si observáis a los visitantes que pasen delante de ella apreciaréis cómo la mayoría se detienen ante este cuadro más tiempo que con otros.

Su autor, Gustave Doré, que sobre todo se dedicó a hacer grabados, consigue con esta obra llamar la atención del espectador, que curioso ante la misteriosa imagen que contempla intenta descifrarla. Lee el titulo, que todavía le genera mayor curiosidad, e intenta escudriñarla para descifrar su significado.

Un enigma es un misterio, algo que desconcierta o que tiene una difícil comprensión o explicación. En este caso el autor ha pretendido representar ese misterio y lo consigue utilizando la atmósfera oscura y vaporosa que queda en un campo de batalla tras la lucha. Oscuridad y sombras monocromáticas que hacen difícil interpretar lo que vemos.

La imagen está llena de soldados caídos en combate y en el fondo hogueras todavía humeantes de París arrasado por la artillería enemiga, que nos indica que la lucha continúa.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js


//

En el centro y en lo alto de una colina cubierta de cadáveres de soldados caídos, las figuras principales del cuadro y que refuerzan todavía más si cabe el misterio de lo que vemos: una figura alada que parece representa una mujer alada -Francia- y una esfinge -Prusia- que lo sostiene entre sus patas delanteras.

Para algunos estudiosos es una representación de una rendición o una petición de tregua de la figura alada que implora clemencia a la esfinge advirtiéndole que ante tal destrucción va a ocupar un territorio arrasado en el que no va a quedar nada por someter a su gobierno.

La obra es una clara alusión a la derrota de Francia en la Guerra contra Prusia por la que el país galo pierde los territorios de Alsacia y Lorena, que causó gran sentimiento de aflicción a los franceses. La visión de Doré, natal de Estrasburgo (Alsacia), es la visión triste y abatida propia del derrotado.

Para Doré es una visión apocalíptica, el fin del mundo. Para ello se inspiró en los versos de Víctor Hugo del poema “El arco de Triunfo”.

Matrimonio a la moda

William Hogarth
William Hogarth. 1743. Óleo sobre lienzo. 91 x 70. National Gallery de Londres
Foto: Cea

La imagen escenifica la firma del contrato de un matrimonio de conveniencia, tan habitual entre la aristocracia inglesa del siglo XVIII y que el autor, William Hogarth (1697-1764), pretende criticar y ridiculizar con una serie de seis cuadros sobre el tema, del que éste es el primero de ellos.

En esta escena, subtitulada “el contrato”, representa a la pareja elegantemente vestida a la moda francesa esperando a que sus padres firmen los contratos y acuerdos previos al matrimonio.

Utilizando un recurso narrativo que busca la lectura lineal de la obra de izquierda a derecha, situa a la pareja a la izquierda del cuadro. El futuro marido mirandose en el espejo y ella jugueteando con un anillo ensartado en un  pañuelo, símbolos del matrimonio y su supuesta virginidad.

Debajo de la pareja, dos perros encadenados el uno al otro simbolizan el yugo del matrimonio.

Un poco más a la derecha tienen lugar las negociaciones en las que el padre del pretendiente muestra orgulloso su árbol genealógico y regatea los bienes que da como dote el padre de la mujer, cuya hipoteca y dinero en efectivo no parecen ser suficientes para sellar el acuerdo, y siempre independientemente de la voluntad de los pretendientes con quienes en nada se relacionan sus respectivos progenitores.

Un abogado ajeno a las familias intenta cortejar sin éxito a la mujer.

El espacio es la casa del aristócrata, tal y como lo atestiguan las imagenes barrocas de las paredes y la decoración de la estancia. Esta definición social tan precisa de las costumbres de la aristocracia tenía como finalidad la de criticar frontalmente una actividad y costumbres típicas de esa clase social.

La pintura se enmarca dentro del estilo rococó inglés, diferente al que se hizo en Francia.

En el caso de Hogarth, y a pesar de la elegancia de los personajes, utiliza rasgos más típicamente burgueses que aristocráticos, así como una utilización de un colorido más rico, más brillante y más caliente que la paleta de los pintores franceses del Rococó como Watteau, Fragonard o Boucher.

Newton

William Blake
William Blake. 1795. Grabado al Aguafuerte (Monotipo). Collection tate Britain
Foto: Wikipedia

Este grabado de William Blake, pintor, grabador y poeta británico representa a Isaac Newton.

La técnica utilizada es de grabado al aguafuerte aunque en este caso se trataría de un monotipo, pues el artista hizo todo el proceso de creación de la plancha de grabado y tras la impresión de un único ejemplar destruyó la plancha, de ahí el nombre de monotipo.

La obra, fechada en 1795, representa a Newton desnudo y sentado sobre una roca cubierta de algas en el fondo del mar. La postura es muy forzada, incluso llegan a confundirse la roca y la figura, que parece una continuación de la propia roca.

Eduardo Palozzi
Eduardo Paolozzi. 1995
Foto: TheCreativePenn

Isaac Newton aparece revisando unos diagramas, absorto y dibujando sobre ellos con un compás. Los diagramas están plasmados en un rollo de tela que parece salir de debajo de la roca. El compás es un motivo recurrente en la obra de William Blake, como ya representó en “The Ancient Days“.

Lo que en un principio pudiera parecer un homenaje al científico inglés como se pensó en los primeros estudios de la obra, más bien podría tratarse de lo contrario.

William Blake fue un hombre de profundas convicciones religiosas y se opuso en vida al racionalismo y a la explicación científica de algunos fenómenos del Universo, como la teoría de la gravitación universal de Newton.

Su estética visual es claramente neoclasicista, fruto de su formación artística a finales del siglo XVIII. Sus figuras, muy corpulentas en su musculatura y colocadas en posturas casi imposibles, con grandes escorzos y tensión muscular recuerdan a Miguel Ángel.

Su pintura está basada en visiones fantásticas de rico simbolismo, fruto de su condición de poeta y su tendencia a la sugestión y al uso de la imaginación y las metáforas para plasmar el signifiacdo de una escena. Esta cualidad le permitió aplicar su arte pictórico a ilustrar obras como La Divina Comedia, El Paraíso Perdido de Milton o Las Noches Perdidas de Edward Young.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑